Venezuela vuelve a sorprender al mundo con una idea tremendamente revolucionaria (ironía modo ON): perdonar a quienes nunca debieron estar presos.


El milagro de la democracia según Delcy

En un giro argumental digno de una telenovela de las que se emiten a la hora de la siesta, el nuevo juguete del autoproclamado Donald Trump, Delcy Rodríguez, ha anunciado la creación de una ley de amnistía para presos políticos en Venezuela. Nos queda la duda si habrá consultado a Pedro, que de esto entiende.
Sí, has leído bien: amnistía. Esa palabra que suele aparecer cuando un régimen quiere parecer dialogante sin dejar de ser exactamente lo mismo. A mi el tema este de las amnistías siempre me suena a lo siguiente:

-Vale, te perdono, pero estate quietecito.

La noticia ha sido presentada con tono solemne, sonrisa medida y una puesta en escena que haría llorar a cualquier community manager institucional: “reconciliación nacional”, “paz”, “nuevo tiempo”. Todo muy etéreo. Todo muy conveniente. Vamos, todo muy Venezuela. Después de soltar tremendo discurso, Delcy fue a casa e hizo Arepas para cenar, no confirman fuentes muy fiables (si, pone NO confirman).


¿Qué es una amnistía y por qué ahora?

Para quien llegue despistado desde Google, y para los que sea del graduado escolar por la tarde o para mayores:

Una amnistía es una medida legal mediante la cual el Estado decide perdonar delitos, normalmente de carácter político. Bueno, normalmente no, que casualidad, que ya que la aplican los gobiernos, siempre suele ser para perdonar delitos políticos…..
En democracias consolidadas suele ser excepcional.
En regímenes autoritarios… suele ser marketing.

La gran pregunta:

👉 ¿Por qué ahora?

La respuesta corta:
presión internacional, elecciones a la vista y una imagen exterior más erosionada que una carretera rural.

La respuesta real:

Papi Donald, que de tonto no tiene un pelo, está empezando a enviar empresas americanas a Venezuela para que gestionen todo el petroleo habido y por haber. Si, se confirma que lo que quería Donald no era que volvieran los 8 millones de Venezolanos que salieron buscando un futuro mejor. Lo dicho, las empresas están llegando, y el país tiene que mostrar al mundo exterior, como el jeque Donald esta cambiando totalmente el rumbo…NOBEL DE LA PAZ YA!!!


Los presos políticos: primero inventarlos, luego perdonarlos

Aquí está el truco de magia.

  1. Detienes a opositores
  2. Los llamas golpistas, traidores o agentes del imperialismo
  3. Los encarcelas
  4. Esperas a que el mundo proteste
  5. Anuncias una amnistía
  6. Te aplaudes a ti mismo

🎩 Abracadabra: pasas de represor a pacificador sin cambiar de régimen.

Organizaciones como Amnistía Internacional y Human Rights Watch llevan años documentando la existencia de presos políticos en Venezuela.
Pero ahora, de repente, el Gobierno parece admitir —sin decirlo— que algo raro había.

👉 Enlace externo recomendado:
Amnistía Internacional – Venezuela y presos políticos
https://www.amnesty.org/es/location/americas/south-america/venezuela/


Delcy Rodríguez: la portavoz del realismo mágico institucional

Delcy no anuncia.
Delcy narra.

Cada intervención suya parece escrita por un comité de guionistas especializados en eufemismos:

  • No hay crisis → hay desafíos
  • No hay represión → hay defensa de la soberanía
  • No hay presos políticos → hay ciudadanos confundidos

Y ahora, de pronto, esos ciudadanos confundidos merecen el perdón del Estado.
Un Estado que, casualmente, nunca hizo nada mal.


¿A quién beneficiará realmente la ley de amnistía?

Aquí entra la letra pequeña, esa que siempre llega tarde y mal.

Porque cuando un gobierno autoritario anuncia una amnistía:

  • ❌ No suele ser general
  • ❌ No suele ser automática
  • ❌ No suele ser permanente

Normalmente:

  • Se libera a unos pocos
  • Se excluye a los más incómodos
  • Se mantiene la amenaza judicial latente

Es decir: sales de la cárcel, pero no del miedo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *